La ex presidente de la Argentina Cristina Fernández de Kirchner se retira de los Tribunales de Comodoro Py. 25.02.2019 Foto Maxi Failla

«Yo debería estar en Río Gallegos, como siempre». De esa manera se presentó Cristina Fernández de Kirchner en los tribunales de Comodoro Py después de que el juez Claudio Bonadío la llamara a indagatoria por los supuestos casos de corrupción narrados en la llamada «causa de los cuadernos». Esta vez la cita coincidió con un nuevo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. La senadora aseguró que es perseguida por la Justicia. También cuestionó al fiscal Carlos Stornelli.

Tales afirmaciones forman parte de un único escrito presentado por la ex presidenta como respuesta a Bonadio. «Según la versión oficial, un ex miembro de las fuerzas de seguridad y confeso antikirchnerista se habría apropiado de manera ilegal de estos supuestos cuadernos para entregárselos a un periodista», en referencia a Diego Cabot, del diario La Nación, a quien la ex presidenta señaló como «furibundo antikirchnerista».

Los cuadernos en cuestión son los de Oscar Centeno, chofer del detenido Roberto Baratta, ex funcionario de la cartera de Planificación Federal, con anotaciones que comprometen a funcionarios y empresarios y que dieron lugar a la causa.

Según Cristina, Cabot le entregó «su supuesta investigación al fiscal Stornelli», a quien se refirió como «acusado de extorsionar empresarios e imputados en esta misma causa» y de «favorecer a los familiares más cercanos del presidente de la Nación», Mauricio Macri.

Cuestionó además que «a partir de simples fotocopias, el juez ordenó la detención de decenas de personas con el indisimulable propósito de presionarlas y obligarlas a recitar un libreto que ya estaba armado» y que señalaba a los anteriores gobiernos (de Néstor Kirchner y de ella misma) de constituir una «asociación ilícita».
A su vez, señaló que «lo dispuesto de manera expresa en el artículo 6 de la Ley del arrepentido (Nº 27.304), el fiscal deliberadamente omitió registrar por medios audiovisuales las declaraciones de los presuntos arrepentidos».

Para la ex presidenta «está más que claro» que «se procedió de esta manera para que no quedaran huellas de cómo estas personas fueron extorsionadas y sus manifestaciones tergiversadas y/o armadas, claro está, siempre en mi contra».

Dijo también que «nada se encontró» en los allanamientos a sus domicilios, pero «para que la decepción fuera disimulada, Bonadìo ordenó el secuestro de un montón de elementos que nada tienen que ver con el proceso».

Fernández de Kirchner llegó minutos antes de las 9 a los tribunales federales de Comodoro Py en medio de un fuerte operativo de seguridad, en especial en el cuarto piso del edificio, donde está el despacho de Bonadio, y abandonó al cabo de permanecer dos horas acompañada por su abogado, Carlos Beraldi.

Antes de llegar a los tribunales, la ex presidenta y senadora lanzó una serie de tuits en los que además de adelantar parte de su escrito, recordó que el llamado a indagatoria de Bonadio coincidía con el día en que su marido fallecido, Néstor Kirchner cumpliría años.
«Yo debería estar en Río Gallegos,